En este acto solemne, y ante a la sede del Ayuntamiento de Madrid, desde donde he podido chupar la sangre a los vecinos todo lo que me han dejado, quiero anunciar lo que pienso seguir haciendo en los próximos años si los madrileños vuelven a confiar en mí. Puedo asegurar que no los defraudaré, porque cumpliré todas mis promesas:
PARQUÍMETROS:
No pienso quitar
ninguno de los parquímetros actuales. Y no es porque no pueda; es que
sencillamente no quiero. Los instalé con mentiras y engaños, diciendo que los
pedían los vecinos; pero en realidad los puse para recaudar más dinero para
pagar las grandes obras, esas con las que se forran mis amigos los
constructores.
Además extenderé los
parquímetros a todo el municipio, porque así me lo reclaman mis amigos y sus
empresas. Pero diré que son los vecinos de los barrios periféricos y de
trabajadores los que lo piden, porque ellos también quieren disfrutar de los
beneficios que ya han experimentado los vecinos de Carabanchel, Hortaleza,
Fuencarral, el Barrio del Pilar, La Paz, Tetuán y otros más.
ARBOLADO Y ZONAS VERDES:
Seguiré cortando esos
miles de árboles tan molestos que llenan las calles de Madrid de sombra y de
bichitos, y que no dejan ver las grandes obras que estoy haciendo; obras que por
supuesto seguiré haciendo para que mis amigos se sigan forrando.
Urbanizaré y
construiré pisos de lujo en las zonas verdes que quedan, incluida la Casa de
Campo, el eje de Recoletos y el Retiro, para poner en valor unos parques que hoy
sólo fomentan el parasitismo de vecinos ociosos.
Para ahorrar agua
dejaré de regar los árboles y plantaré palos de escoba en su lugar, para que los
perritos sepan donde mear y para que sirvan de recuerdo de lo que fue Madrid
antes de que yo llegase.
No voy a informar de
la contaminación del aire, para evitar preocupaciones innecesarias a la
gente.
M-30:
La M-30 la pagaréis
de vuestra cuenta; que quede claro, que no os engaño.
Después de enterrar
los eternos atascos de la M-30 y de que los cabreos de los conductores no se
vean en superficie, haré nuevas autopistas de peaje por encima para que los
coches de los ricos se muevan con LIBERTAD.
Cuando se compruebe
que los arbustos que plante encima de la M-30 se secan, y que al parque del
Manzanares no va nadie, reformaré el Plan de Urbanismo para construir muchos
pisos y especular con el espacio liberado.
Acercaré las
chimeneas de ventilación a las viviendas actuales, así los vecinos tendrán que
poner en sus ventanas filtros y aparatos que venderá la empresa de un amigo
mío.
EQUIPAMIENTOS MUNICIPALES:
Los centros
municipales culturales, educativos, sociales y polideportivos, serán gestionados
por empresas privadas, que pondrán tarifas caras, para que los trabajadores no
pierdan el tiempo en ellos (que se dediquen a trabajar, que es lo suyo). Así
sólo acudirán a ellos las familias ricas y podrán utilizarlos sin chusma que les
moleste.
Privatizaré todos los
servicios municipales públicos que quedan, hasta la policía, y así lograré que
Madrid se convierta en la ciudad más atractiva del mundo para los capitales
especulativos. Que vengan todos aquí a hacer negocio, que seguro que sabrán como
recompensármelo.
Venderé la mitad del
suelo municipal para costear las nuevas obras inútiles que se me ocurran, y la
otra mitad se la regalaré a las empresas, en agradecimiento por la campaña que
me van a financiar.
Anunciaré cinco veces
cada cosa que haga, y luego lo inauguraré otras cinco veces más, aunque no
funcione. Y el presupuesto de los servicios sociales del último año lo dedicaré
a hacerme propaganda, que he visto que se me da muy bien.
PARTICIPACIÓN CIUDADANA:
Haré nuevas normas de
participación ciudadana, con miles de consejos territoriales, para que los
vecinos protestotes pierdan su tiempo en reuniones estériles en lugar de estar
continuamente en la calle, que me fastidian la circulación.
Quitaré las pocas
competencias que todavía tienen las Juntas Municipales de los distritos, una vez
comprobada su absoluta inutilidad. Aunque, para entretener a los vecinos, dejaré
a los concejalillos inútiles en sus puestos, y así no me harán perder el tiempo
a mí.
Crearé de nuevo un
montón de altos cargos, a los que duplicaré el sueldo, para que me ayuden a
chupar mejor la sangre de los vecinos.
Subvencionaré actos
folclóricos y religiosos que se correspondan con mi programa y con la ideología
de mi partido. Favoreceré a quien me haga la pelota, y vigilaré a quienes me
critiquen, incluso con detectives privados, como ya estoy haciendo.
Cerraré las
asociaciones de vecinos que no me gusten y daré muchas subvenciones a las que se
porten bien.
Estas son las primeras medidas de mi programa electoral. En las próximas semanas recorreré los barrios de Madrid y anunciaré lo que pienso hacer y deshacer en ellos. He estado chupando del bote estos años y lo seguiré haciendo, si los madrileños vuelven a confiar en mí.


Publicado por otromadrid.org | 03/02/07 - 17:47 | 1 Comentarios
me parece una vergüenza lo q esta haciendo la fravm, primero se une a gallardón en el proyecto de madrid 2012 q justifica casi todas sus obras para ese jueogo especulativo q son cualquier grnade evento como unas olimpiadas y luego le hace la campaña al psoe al no tener este militantes, pues si piensan q con el señor q escribía los discursos de zp y creador de la politica económica del programa electoral del psoe, luego pusieron a solbes de ministro y en algún lado le tenian q mandar, pues alé a madrid "q es de derechas" a ver si votan a este q es más neoliberal todavía q vampirón.
en fin gane quién gane, pierde el pueblo, una lástima, pero suele pasar de todos modos
la lucha está en la calle
.> Resistencias Urbanas