Silvia Barquero
Sábado 1 de marzo de 2008.-No nos hemos hecho esperar para dejar claro nuestro mensaje: varios minutos después de dar comienzo la manifestación, ataviados con buzos rojos y portando un mensaje sencillo -la caza es un asesinato- los diez activistas de la Fundación Equanimal, junto con la sorprendente compañía de un zorro gigante, Sabi el Saboteador, han irrumpido ante la cabecera de la comitiva.
Pese a la actitud pacífica de los activistas, centenares de cazadores se abalanzaron sobe ellos, empujándolos y agrediéndolos. Los 10 activistas, rodeados por completo, ofrecieron resistencia pacífica, sin defenderse ni responder a los insultos ni a las agresiones. Segundos después las Fuerzas de Seguridad del Estado se llevaron a rastras a los activistas para posteriormente proceder a su identificación y retención, hasta finalizada la manifestación.
Gracias a esta acción, hemos conseguido que nuestro mensaje sea escuchado: La caza es un asesinato, es el lema que han recogido todos los medios de comunicación que cubrían la noticia.
Equanimal considera que no se defiende la naturaleza matando a millones de animales: Según datos del Instituto Nacional de Estadística, sólo en 2007 los cazadores acabaron con la vida de alrededor de 60.000 ciervos, 120.000 jabalís y otros 30.000 animales más de las especies gamo, muflón, corzo, rebeco, arruí, cabra montés y lobo. También acabaron con la vida de un millón de liebres, cuatro millones de conejos,140.000 zorros, y nueve millones de aves.
Al margen de que es difícilmente sostenible que quienes pretenden "conservar el campo y la vida" utilicen como medio para ello el asesinato de animales, las cifras hablan por sí solas.
La caza es un drama no sólo para los animales que se matan directamente, sino para sus crías que quedan desvalidas cuando muere la madre. También lo es para los miles de perros de caza que malviven en condiciones lamentables durante los 5 años de vida útil para este cometido y que, posteriormente son abandonados o a los que se les da muerte de las formas más crueles.
La contaminación por plumbismo por su parte, significa la muerte para otros tantos millones de animales. Se estima que los 980.000 cazadores españoles realizan anualmente 200 millones de disparos sólo en las jornadas que resulta legal cazar. Esto se traduce en unas 6000 toneladas de plomo que contaminan de forma masiva el territorio nacional. El plumbismo es la primera causa de muerte de animales por intoxicación. Todo tipo de aves acuáticas, perdices, faisanes y rapaces son víctimas de este veneno. Sin contar con la contaminación de acuíferos: Esta situación se agrava en los humedales, donde se dispersan 50.000 toneladas, cifra que nos ha llevado a tener una de las concentraciones de plomo más altas del mundo.
Desde aquí queremos felicitar a todos los activistas que han hecho posible que al menos una voz entre toda esta barbarie se alce en defensa de los animales.
Puedes ver el vídeo de la acción, fotos, y comentarios en http://www.stopcaza.org/accion-anticaza
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Lunes 21 de Julio 2008