FERNANDO LÁZARO | PABLO HERRAIZ
Así lo ha explicado el concejal de Seguridad y teniente de alcalde de Coslada, Antonio Murillo, que ha comparecido en conferencia de prensa junto al alcalde, Ángel Viveros, para informar sobre la detención de una treintena de policías locales acusados de un delito deextorsión en bares de copas y comercios.
El concejal ha explicado que en estos momentos están detenidos más de veinte policías locales, entre ellos el oficial jefe, Ginés Jiménez, pero el número de imputados finalmente "será menor, en torno a once". Según fuentes policiales, Jiménez era el 'cabecilla' de los presuntos policías corruptos, que actuaban como una banda del crimen.
Murillo ha asegurado que entre los arrestados no hay ningún cargo municipal y que a los imputados por un delito de extorsión se les suspenderá de empleo y sueldo "en cuanto haya una decisión judicial".
Ha dicho que la operación policial ha sorprendido al Ayuntamiento, aunque ha reconocido que "había rumores" y quejas verbales de dueños de bares y de vecinos por la actuación de algunos agentes, pero no se habían interpuesto denuncias, por lo que el Consistorio no había actuado de oficio.
El Ayuntamiento también había recibido denuncias de algunos sindicatos policiales, pero únicamente por problemas de relaciones laborales, según el concejal.
Murillo ha reconocido que "había una jerarquía y un personalismo excesivo en el Cuerpo, porque no existían cargos intermedios", y por eso se está preparando una promoción para incluir a diez sargentos y oficiales.
Ha relatado que desde que él asumió el cargo el pasado mes de agosto se había detectado que en las actas de inspección de los bares y locales de copas "había mucha subjetividad".
También había notado que desde que se aumentó la plantilla de las Brigadas Especiales de Seguridad de la Comunidad de Madrid (BESCAM) con 80 agentes "se veía que no se funcionaba de forma correcta, y las actas de inspección no se hacían como se debería".
Murillo ha recordado que en la legislatura 1999-2003 el jefe de la Policía Local, Ginés Jiménez, fue suspendido de empleo y sueldo por un expediente abierto por el funcionamiento interno de la plantilla y luego regresó al puesto.
El concejal ha precisado que el Consistorio hizo en ese momento una campaña "para informar a los ciudadanos de que no debían sentirse intimidados por lo que dijera la Policía", ya que la competencia en el cierre de locales es de la Concejalía de Urbanismo, y no de la Policía Local.
Ha pedido que no se criminalice a toda la Policía Local por este caso, y ha explicado que a partir de hoy se va a reestructurar la plantilla, cuyo jefe será el suboficial Regidor.
El alcalde de Coslada, Ángel Vivero, ha dicho que se han enterado de la operación policial a las 11.00 y se han puesto a disposición de la justicia.
Por su parte, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Coslada, Raúl López, ha destacado la gravedad de los hechos, que le han sorprendido "muy negativamente", y ha anunciado que pedirá una reunión urgente con el alcalde para saber qué ha ocurrido.
Desde el sindicato CSIF, Gervasio Villaverde, que es ex policía local de Coslada, ha asegurado que ellos habían informado al alcalde "de la numerosas quejas que había de agentes y vecinos" porque sufrían una situación de "miedo e intimidación".
Entretanto, más de 200 personas se han concentrado frente a la sede de la Policía Local de Coslada y han increpado e insultado a los agentes municipales que salían o entraban en el edificio al conocerse la supuesta trama de corrupción.
"Sinvergüenzas, corruptos" han sido los gritos más coreados al paso de agentes locales, que también han tenido que aguantar una lluvia de insultos.
Así lo ha explicado el concejal de Seguridad y teniente de alcalde de Coslada, Antonio Murillo, que ha comparecido en conferencia de prensa junto al alcalde, Ángel Viveros, para informar sobre la detención de una treintena de policías locales acusados de un delito deextorsión en bares de copas y comercios.
El concejal ha explicado que en estos momentos están detenidos más de veinte policías locales, entre ellos el oficial jefe, Ginés Jiménez, pero el número de imputados finalmente "será menor, en torno a once". Según fuentes policiales, Jiménez era el 'cabecilla' de los presuntos policías corruptos, que actuaban como una banda del crimen.
Murillo ha asegurado que entre los arrestados no hay ningún cargo municipal y que a los imputados por un delito de extorsión se les suspenderá de empleo y sueldo "en cuanto haya una decisión judicial".
Ha dicho que la operación policial ha sorprendido al Ayuntamiento, aunque ha reconocido que "había rumores" y quejas verbales de dueños de bares y de vecinos por la actuación de algunos agentes, pero no se habían interpuesto denuncias, por lo que el Consistorio no había actuado de oficio.
El Ayuntamiento también había recibido denuncias de algunos sindicatos policiales, pero únicamente por problemas de relaciones laborales, según el concejal.
Murillo ha reconocido que "había una jerarquía y un personalismo excesivo en el Cuerpo, porque no existían cargos intermedios", y por eso se está preparando una promoción para incluir a diez sargentos y oficiales.
Ha relatado que desde que él asumió el cargo el pasado mes de agosto se había detectado que en las actas de inspección de los bares y locales de copas "había mucha subjetividad".
También había notado que desde que se aumentó la plantilla de las Brigadas Especiales de Seguridad de la Comunidad de Madrid (BESCAM) con 80 agentes "se veía que no se funcionaba de forma correcta, y las actas de inspección no se hacían como se debería".
Murillo ha recordado que en la legislatura 1999-2003 el jefe de la Policía Local, Ginés Jiménez, fue suspendido de empleo y sueldo por un expediente abierto por el funcionamiento interno de la plantilla y luego regresó al puesto.
El concejal ha precisado que el Consistorio hizo en ese momento una campaña "para informar a los ciudadanos de que no debían sentirse intimidados por lo que dijera la Policía", ya que la competencia en el cierre de locales es de la Concejalía de Urbanismo, y no de la Policía Local.
Ha pedido que no se criminalice a toda la Policía Local por este caso, y ha explicado que a partir de hoy se va a reestructurar la plantilla, cuyo jefe será el suboficial Regidor.
El alcalde de Coslada, Ángel Vivero, ha dicho que se han enterado de la operación policial a las 11.00 y se han puesto a disposición de la justicia.
Por su parte, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Coslada, Raúl López, ha destacado la gravedad de los hechos, que le han sorprendido "muy negativamente", y ha anunciado que pedirá una reunión urgente con el alcalde para saber qué ha ocurrido.
Desde el sindicato CSIF, Gervasio Villaverde, que es ex policía local de Coslada, ha asegurado que ellos habían informado al alcalde "de la numerosas quejas que había de agentes y vecinos" porque sufrían una situación de "miedo e intimidación".
Entretanto, más de 200 personas se han concentrado frente a la sede de la Policía Local de Coslada y han increpado e insultado a los agentes municipales que salían o entraban en el edificio al conocerse la supuesta trama de corrupción.
"Sinvergüenzas, corruptos" han sido los gritos más coreados al paso de agentes locales, que también han tenido que aguantar una lluvia de insultos.
Publicado por otromadrid.org | 09/05/08 - 02:04 | 3 Comentarios
A estos va a ser más complejo que algún alto representante de esta "democracia" les imponga algún medallón y les suba el sueldo. Aunque yo no lo descartaría para nada.
Vivimos en cortijo-banaña; sólo un ignorante integral no se entera ya.
Durante la dictadura fascista del Terrorista la policía usaba los métodos que todos conocemos, por supuesto incluyendo la corrupción que explica el comentario anterior; uno suele tener la tendencia de hacer lo que ha visto hacer a sus padres y hay que tener en cuenta que muchos polis de hoy en día han tenido padres polis durante la dictadura fascista del Terrorista.
.> Contra-Información y Contra-Cultura
Martes 13 de Mayo 2008