Texto y fotografía: Viriatus.
Para la dirección de
Correos ya no importan ni la calidad del servicio ni las condiciones laborales de las/os trabajadoras/es, solamente importan los beneficios.
Correos ha dejado de tener vocación de servicio público para pasar a tener vocación de negocio.
A la dirección se le llena la boca con palabras de este tipo: "Servicio de Calidad", "Excelencia", "Mejora continua"; pero la realidad es muy distinta.
Las
ciudades crecen, el volumen de trabajo también crece, y sin embargo se recorta la plantilla mediante las mal llamadas reestructuraciones.
Las/os carteras/os fuerzan la máquina, algunas/os renuncian a su tiempo de descanso e incluso rebasan su horario de trabajo para mantener la sección limpia, contribuyendo así al mantenimiento de esta situación.
Las/os que se niegan a aceptar este panorama sufren la represión de la dirección.
Correos no quiere carteras/os, lo que quiere son robots que trabajen como burros y sin rechistar.
Sin tener en cuenta la opinión del colectivo, los "sindicatos"
CC.OO,
UGT y
CSIF han firmado sucesivos acuerdos en los que se incluyen lindezas tales como movilidad geográfica forzosa, discriminación entre funcionarias/os y laborales, entre funcionarias/os de
Correos y los de otros cuerpos de la administración, entre sindicatos firmantes y no firmantes, flexibilidad horaria, e incluso el compromiso de no movilizarse.
Estos tres "sindicatos" firman, cobran por ello y luego envían a sus "delegados sindicales", para que nos ofrezcan sus productos.
Las/os trabajadoras/es eventuales son el colectivo de esta casa que sufre las peores condiciones.
A diario se quedan demasiados barrios sin reparto. Esto significa que existen muchas más plazas vacantes de las que
Correos reconoce, negando así la posibilidad de acceder a un puesto fijo a muchas/os de las/os trabajadoras/es precarias/os.
La empresa utiliza a las/os eventuales como comodines para que salgan a repartir por las secciones que no tienen titular poniendo así parches a los problemas de servicio originados por la falta de personal.
La normativa de contratación firmada en febrero de 2004 (como no podía ser menos) por
CC.OO,
UGT y
CSIF recoge como una de las posibles causas para que las/os trabajadoras/es dejen de estar en la bolsa de contratación los informes negativos del jefe/a de su unidad. Se somete de este modo el futuro laboral de las/os contratadas/os laborales a las posibles arbitrariedades de las/os jefas/es.
En caso de despido improcedente es la empresa y no las/os despedidas/os quien elige entre readmisión o indemnización.
No a los sindicatos que actúan a espaldas de las/os trabajadoras/es y cuyo modelo subsiste gracias al clientelismo.
¡Abre los ojos y rompe con ellos!
No nos representan. Si estás afiliada/o a
CC.OO,
UGT o
CSIF lo mejor que puedes hacer es borrarte.
¡Ni un euro para quienes nos traicionan!
La alternativa es el sindicalismo asambleario. Para que se vean bien representados los intereses de las/os trabajadoras/es han de opinar y participar directamente en los asuntos que les afectan. ¡Que nadie decida por ti!
En esta casa hace falta un colectivo fuerte, informado y participativo que pelee por algo que es muy justo:
UN CORREO PÚBLICO DE CALIDAD CON UNAS CONDICIONES DE TRABAJO DIGNAS PARA TODAS/OS.
Para más información puedes consultar:
-
En Correos hoy, reportaje gráfico de Viriatus.
-
Un servicio postal poco eficiente y precarizado, artículo de Antonio Ribagorda.