Por Sanse pasaron mosquetes de Bonaparte, saqueadores del Duque de Angulema, déspotas de alcaldía y levantiscos de Franco ¿y qué Rey la escolto o procedió a defensa?
Cuando el cacique administraba la tierra y dejaba en paro al labrador o mataba los cultivos de brazos desempleados, ¿donde estaba el trono? En los días que la Falange cometía terrorismo de cuneta, en los paseos del noble y su ley feudal, ¿que Austria o Borbón auxilio?
En Septiembre de 1936, el poder popular de pleno municipal, decide que abdique de ordenanza los Reyes del nombre de la ciudad y que a San Sebastián le acompañe Madrid en su titulo, esa capital que ya hacia escaramuza al fascista y que en Noviembre, Rafael Alberti designaría como una ciudad de gloria.
Se derribaron Reales y reinas y Talavera libre, se paso a llamar del Tajo y Ciudad Real se apellido Leal.
De la Soberanía como en 1868 o de Madrid, sanse debe tumbar monarca de su rotulo.
La izquierda de Sanse, debe programarse de republica en su programa, empezando por el enmarque de la localidad.
Yo voto por San Sebastián de Madrid.
Eduardo Andradas.
Colectivo Poesía Indigente
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