Orígenes del Sindicalismo en Madrid (V): la Figura de Pablo Iglesias

Nos encontramos de nuevo con el prototipo de tipógrafo-periodista-revolucionario

José Javier González de la Paz

     De regreso al aún pequeño Madrid, más que mención, capítulo aparte merece la figura de Pablo Iglesias Posse. Al margen de diferencias ideológicas que con él se puedan tener, sería estúpido negarle el papel fundamental que tiene en el movimiento obrero español y madrileño y, por supuesto, en el internacional, ya  que fundó el segundo partido obrero del mundo, el Partido Socialista Obrero Español, tan sólo precedido por el Partido Socialdemócrata Alemán. Ni que decir tiene que también tuvo  gran relevancia como periodista obrero, autodidacta como todos aquellos militantes que supieron hacer del mero hecho de saber leer y escribir la más preciada de sus propiedades y la mejor arma de su emancipación.

 

     Nació el 18 de octubre de 1850 en El Ferrol (La Coruña) En casa le llamaban Paulino y así   es como firmaba sus primeros artículos y como le conocimos en las redacciones de La Solidaridad y La Emancipación.

     Sólo pudo asistir a la escuela tres años –desde los seis hasta los nueve- pues la muerte de su padre, un humilde peón municipal , le obligó a dejar los estudios. Sin tener de qué vivir, junto a su madre y su hermano pequeño emprende viaje a Madrid. El viaje lo hicieron a pie, tirando de un pequeño carromato donde llevaban sus muy escasas pertenencias.

 

     Al llegar, su madre tiene que pedir limosna para sobrevivir e ingresa a los dos hijos en el Hospicio de San Fernando. Allí, Paulino termina los estudios primarios y escoge el curso de tipografía como oficio a aprender.

 

     Pronto comienza a trabajar para algunas imprentas como chico de recados y con las propinas que recibe cuida de su madre y de su hermano, a la vez que comienza a alimentar su afición por la lectura. A la edad de doce años abandona el Hospicio y trabaja en varios talleres de impresión ejerciendo ya el oficio de tipógrafo, mejorando poco a poco su salario.

 

     En una ocasión fue despedido por sumarse a una huelga y sufre el paro, que coincide con la muerte de su hermano por tuberculosis. Quizás fue este uno de los momentos más duros de su vida. Sin embargo, Paulino era ya un chaval difícil de rendir y aprovechó la falta temporal de trabajo para comenzar a asistir a clases nocturnas de francés, idioma que le serviría para leer las obras de muchos clásicos de la ciencia política y, más adelante, para realizar traducciones de los socialistas franceses y entenderse en  los congresos internacionales a los que tendría que asisitir.

 

     A partir de 1869 acude a los ciclos de conferencias que la A.I.T. organiza en Madrid y en 1870, con sólo 20 años de edad, solicita su ingreso en la sección de tipógrafos. Poco tiempo después es elegido miembro del Consejo Federal de Madrid. La aparición de “La Solidaridad”, periódico de la Internacional, le da la ocasión para iniciar su intensa labor periodística, que no abandonará hasta su muerte.

 

     Tras la ruptura entre socialistas libertarios (bakuninistas) y socialistas estatalistas (marxistas) Iglesias solicita su ingreso en la Asociación el Arte de Imprimir, que fue una de las pocas asociaciones obreras que en este país optó por el marxismo en ese momento. Poco tiempo después fue nombrado su presidente y desde esa plataforma es  donde preparó la fundación del P.S.O.E., que se llevó a cabo, por fin, el 22 de mayo de 1879 en la taberna Casa Labra , en la madrileña calle de Tetuán, en el transcurso de una cena de confraternización internacional celebrado clandestinamente por sólo veinticinco personas con Iglesias al frente, que,  por aquel entonces sólo contaba con veintiocho años de edad.

 

     Conoció la cárcel en múltiples ocasiones por su cada vez mayor activismo político. En todas las ocasiones rechazó la petición de indulto. También fue víctima de la particular represión de los patronos , que le negaban el trabajo, teniendo que recurrir a los escasos recursos que le reportaban sus actividades periodísticas. El 12 de marzo de 1886 fundó el periódico del partido, el todavía semanario “El Socialista”, gracias al que eludirá el hambre en más de una ocasión por el salario que recibía al ser su impresor, redactor y director.

 

     El 12 de agosto de 1888 se acuerda en Barcelona la creación de la Unión General de Trabajadores, nombre propuesto por Pablo Iglesias. En el congreso de 1889 es nombrado presidente de su Comité, cargo en el que continuará hasta su muerte.

 

     En 1890 se celebra por primera vez en Madrid la jornada de lucha del Primero de Mayo y Pablo Iglesias encabeza una impresionante manifestación, tras la cual es el encargado de entregar al Gobierno las reclamaciones de los trabajadores.

 

    En 1905 fue elegido concejal al Ayuntamiento de Madrid, y en 1910, gracias a la alianza republicano-socialista , a la que él se había opuesto, fue nombrado primer diputado socialista que entraba en  el Parlamento español.

 

     Durante los cuatro primeros años su actividad parlamentaria fue muy intensa. Después tuvo que decaer por el agravamiento de su salud. Un golpe definitivo a ésta fue el gran disgusto que para él supuso la escisión de su partido entre socialdemócratas y comunistas partidarios de la III Internacional auspiciada por los bolcheviques de la recién creada Unión Soviética.

 

     Aunque el fundador del socialismo partidista español tenía una escasa formación teórica, su producción es cuantiosa y relevante, lo mismo que generadora de una muy amplia bibliografía.

 

     Falleció en Madrid el 9 de diciembre de 1925. En un cajón de su humilde despacho dejó un sobre con 1000 pesetas para “El Socialista”, al que había estado vinculado desde su  nacimiento.. A su entierro acudieron 150.000 personas, que acompañaron el  féretro hasta el  cementerio civil de Madrid.

 

José Javier González de la Paz,

Militante de C.G.T. y periodista

 


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