José Javier González de la Paz
Entre 1885 y 1905 se editan varias publicaciones obreras de tendencia anarquista, entre ellas la Bandera Social, La Anarquía, La Idea Libre y La Revista Blanca. Pero, a partir de esta fecha la atención hay que fijarla en las escisiones socialistas, divididos cada vez más, ante la I Guerra Mundial entre germanófilos, aliadófilos y pacifistas, y ante los sucesos de Rusia, desde la primera revolución en 1905 hasta el troiunfo de bolchevique en 1917 y la posterior guerra civil contra los rusos blancos (década de los 20) Esto tiene su reflejo en la prensa obrera socialista de Madrid, que deja de tener como único referente a El Socialista para dar paso a otras publicaciones que son portavoces de los otros sectores del PSOE. Estas otras facciones terminarán siendo partidos diferenciados. Por ejemplo, en el último número de Renovación, el 15 de abril de 1920, órgano de expresión de la Federación de Juventudes Socialista, hay un artículo titulado “Renovación muere, El Comunista nace”. En él se anuncia simultáneamente el cambio de nombre y de orientación del semanario como la fundación del Partido Comunista Español. Anteriormente a El Comunista ya había existido otro semanario, Nuestra Palabra, que había servido como aglutinador de los disidentes del PSOE que fundaron el P.C.E.Lo mismo sucedió en 1921, cuando otro grupo prosoviético fundó el Partido Comunista Obrero Español y su órgano de expresión, La Guerra Social. También antes se habían reunido alrededor del semanario La Internacional, que hacía referencia a su postura partidaria de que todos los socialistas españoles se incorporaran a la III Internacional o Internacional Comunista.
La existencia en España de dos partidos comunistas afiliados a la III Internacional hizo intervenir directamente al bolchevique ruso Borodin como delegado de la KOMINTERN. La fusión se logra, por fin, en diciembre de 1921, fundando el actual Partido Comunista de España.
Durante esta época, contrariamente a lo visto hasta ahora, Madrid no fue plaza fuerte de la prensa libertaria y anarcosindicalista.. Entre 1909 y 1913,dos semanarios, El Libertario y Acción Libertaria mantuvieron una presencia testimonial pero digna. En 1919, grupos catalanes ayudan a anarquistas madrileños a publicar la revista Espartaco, con el fin de combatir las tendencias sindicalistas puras –que dejan al margen la idea de Revolución Social- de Seguí y Ángel Pestaña. En la misma línea se comienza a publicar en el verano de 1921 Nueva Senda, “periódico comunista libertario”, que toma clara postura en contra del ingreso de la CNT en la III Internacional, atacando la presencia de Nin y Maurín en Moscú y el sindicalismo comunista que representan.
Pero la presencia más eficaz del sindicalimo y de la CNT en Madrid se consiguió a través del control financiero y, por tanto, ideológico, de un periódico vespertino en crisis, España Nueva, desde donde se informaba de la actualidad sindical y política del momento. El hecho de tratarse de un diario informativo más y no de un órgano de expresión hizo que se difundieran mucho más rápidamente en la capital los principios anarcosindicalistas.
José Javier González de la Paz,
militante de C.G.T. y periodista.
http://www.otromadrid.org/articulo/5823/origenes-sindicalismo-madrid-escisiones/